Vincular una contraparte, calificarla con metodología documentada, ubicarla en un segmento con sus propias políticas, monitorearla mientras dure la relación, atender las alertas que genere y reportar cuando toque. Todo en un solo expediente, con la evidencia guardada y la decisión firmada por quien corresponde.
Se opera desde la interfaz, y el mismo sistema se puede consultar desde Claude o ChatGPT a través del agente. Las dos cosas sobre los mismos datos y las mismas reglas.
El riesgo no se administra en el momento de vincular y ya. Es un ciclo que se repite mientras dure la relación comercial, y el sistema lo lleva completo. Pulse una etapa.
Antes de calificar hay que conocer. El formulario recoge lo que la norma exige y lo que la operación necesita, con validación y firma.
La metodología no es una invención propia: sigue la estructura que exige el supervisor. Cinco factores de riesgo inherente con peso fijo, un puntaje de efectividad de los controles que usted aplica, y el residual que resulta de restarlos.
Mueva los factores y vea cómo cambia la calificación, el nivel de debida diligencia exigido y la decisión que habilita.
Simulación con los cinco factores y sus pesos reales del sistema. Los rangos de clasificación y los umbrales de decisión los configura cada empresa según su propio apetito de riesgo.
Un segmento no es una etiqueta de color: es un paquete de políticas que el sistema aplica solo. Cuánta diligencia exigir, cada cuánto actualizar, qué documentos pedir, con qué frecuencia monitorear y quién tiene que aprobar.
Cada métrica de apetito tiene su límite, un umbral de advertencia al ochenta por ciento y uno crítico al cien. El sistema guarda una fotografía histórica del uso, así que se ve si la exposición viene creciendo antes de que se pase del límite.
Cada segmento tiene sus reglas de asignación y su prioridad. Si una contraparte cumple las condiciones de varios, se le asigna el de mayor prioridad, no el primero que aparezca. Los rangos de puntaje, las reglas y las prioridades se editan desde la aplicación, sin tocar código.
Vincular bien y no volver a revisar es incumplir igual. Cada contraparte lleva su programación de monitoreo según el riesgo que se le calificó, y el sistema marca lo que está vencido.
Volver a calificar la contraparte con la metodología completa, porque su perfil cambia y el de su entorno también.
Reconsultar las fuentes restrictivas. Alguien que estaba limpio hace ocho meses puede no estarlo hoy.
Vigilancia permanente para los segmentos que la exigen, con alerta cuando algo cambia en las fuentes.
Las reglas que disparan una alerta las define cada empresa, con su umbral, su severidad y su referencia normativa. Cada regla dice además cuánto suma al puntaje de riesgo y si obliga a revisión del Oficial de Cumplimiento.
Una alerta que no se descarta abre un caso de investigación. Un caso que confirma la sospecha produce un reporte. Y el reporte pasa por tres niveles de aprobación en cadena antes de salir.
El expediente de la sospecha, con todo lo que la sustenta reunido en un solo sitio.
El documento con más consecuencias del proceso, y por eso el que más controles tiene.
El que se olvida, y el que el supervisor sí revisa.
Cuando no hubo operaciones sospechosas en el período, hay que presentarlo igual. El sistema lo genera y lo archiva con su período y su responsable, para que la ausencia de reportes no se confunda con el olvido de reportar.
El módulo trae un agente que expone el sistema a Claude, a ChatGPT y a un asistente conversacional dentro de la propia aplicación. No es un producto aparte: son los mismos datos, las mismas reglas y los mismos permisos.
La diferencia está en para qué sirve cada uno. La interfaz es para hacer el trabajo con las manos; el agente es para preguntar, tantear y encadenar consultas sin abrir cinco pantallas.
El agente no es una puerta trasera: la autorización, la validación y el registro de auditoría son los mismos que en la interfaz.
Solo lectura, escritura o destructiva. El asistente lo sabe antes de invocarla, no después.
El agente puede generar y encaminar un reporte, pero los tres niveles de aprobación los firman personas.
El detalle completo del agente, con su catálogo de treinta y seis operaciones y el inventario de las doscientas dieciséis listas, está en la página del Agente de Riesgos.
Filtre por área o busque: beneficiario, TBML, flujo, masiva.
Media hora con su Oficial de Cumplimiento: recorremos el expediente completo sobre datos de demostración, calificamos una contraparte con la metodología, y le mostramos qué evidencia queda guardada de cada fuente. Después su equipo de TI pregunta lo suyo.