Una exportación no termina cuando se factura: termina cuando la DIAN autorizó el embarque, la DEX quedó en firme y el cliente tiene el documento en la mano. En el medio hay un formulario de decenas de casillas, un archivo que hay que armar contra el esquema de la DIAN, y un portal al que alguien tiene que entrar a radicar.
Este módulo lleva ese recorrido completo sobre un solo Documento Operativo: la factura de exportación, la SAE, la radicación ante la DIAN, la AE, la DEX, el tránsito, el costeo y el seguimiento hasta la entrega.
El proceso aduanero es siempre el mismo: factura de exportación, SAE, AE y DEX. Todo eso vive dentro del DO, y cada etapa hereda del dato de la anterior. Pulse una etapa para ver qué ocurre.
Todo el módulo cuelga de aquí. El Documento Operativo —el DO— es el expediente único de la exportación, y del que heredan todas las etapas siguientes.
Es la pieza central del módulo, y la que más trabajo manual eliminó. Se diligencia por secciones, se valida antes de generar nada, y produce tanto el PDF que ve la gente como el archivo estructurado que espera la DIAN. De su aprobación sale la AE.
Encabezado, ítems, datos de serie y documentos soporte, cada uno con su propio bloque y su validación.
El sistema comprueba que la SAE esté completa y coherente antes de producir el archivo o el PDF.
Dos salidas distintas del mismo dato: el documento que lee una persona y el archivo que lee la DIAN.
Las SAE fraccionadas tienen su propio control de consecutivos, porque la DIAN las numera aparte.
Cada subpartida exige describir la mercancía con unos atributos concretos, y ahí es donde se cae una SAE. El módulo trae el catálogo de descripciones mínimas con sus atributos en dos niveles, las descripciones compuestas para los casos que combinan varias, y la carga masiva para productos que se repiten.
La DIAN asigna rangos de consecutivos y hay que llevarlos. El módulo controla los números reservados de envío, los de planilla de traslado y los de solicitudes fraccionadas, cada uno con su maestro propio, para que no se repita ni se salte ninguno.
El operativo lanza la radicación desde una pantalla del sistema. Detrás, un robot abre un navegador sin interfaz, entra al portal de la DIAN con las credenciales que corresponden, navega el formulario, firma, formaliza y descarga el comprobante en PDF.
El número de solicitud que devuelve la DIAN, el resultado y la ruta del comprobante quedan grabados en el DO. No hay que guardar nada a mano.
Desde la pantalla del robot, sobre las solicitudes que ya están validadas. No hay que salir del sistema.
El sistema toma las credenciales DIAN que corresponden a ese usuario. No están escritas en el programa.
Un navegador sin interfaz abre el portal de la DIAN y se autentica.
Recorre las pantallas del trámite y carga los datos de la SAE.
Ejecuta los pasos de firma y formalización que exige el trámite.
Baja el PDF que emite la DIAN y lo guarda en la ruta del DO.
El número devuelto por la DIAN, el resultado —éxito o error— y la ruta del comprobante se escriben en el DO. Con eso nace la AE.
La radicación tiene dos caminos: un servicio propio que arma y envía el archivo, y el robot de navegador que ejecuta el flujo completo en el portal. Si uno falla, queda el otro. En un trámite del que depende que un contenedor embarque, tener una sola vía es una apuesta.
La SAE no queda esperando a que alguien se acuerde de mirarla. El sistema consulta su estado ante la DIAN, lo registra, y desde ahí salen la alerta al cliente y el control de vencimientos. También hay un robot para la planilla de traslado, con su propio flujo.
El seguimiento no es un campo de texto libre: son eventos con su estado, su fecha y su responsable, que se pintan en una línea de tiempo y alimentan lo que ve el cliente.
El seguimiento se registra como eventos con su estado, su fecha y su responsable, no como texto libre.
El DO completo visto como una secuencia, con bandas configurables por tipo de evento.
El seguimiento a nivel de despacho, con su biblioteca de documentos y sus indicadores.
Lo operativo y lo gerencial separados, porque no miran lo mismo.
Cada embarque lleva su costeo con el detalle por concepto y por tercero, y su preliquidación desde el DO. Cuando llega el momento de facturar, no hay que reconstruir qué gastos se causaron: ya están enganchados al DO que los generó.
El sistema de alertas es un subsistema completo, con su maestro, sus grupos de destinatarios, su encabezado y pie personalizables y su configuración de sincronización. No es un correo automático suelto.
Qué alertas existen, cuándo se disparan y con qué contenido. Se administra desde la aplicación.
Los destinatarios se agrupan y los usuarios se asignan a los grupos. Cambiar quién recibe qué es una asignación, no un desarrollo.
El correo que le llega a su cliente lleva la marca que usted configure, no la nuestra.
Recorre los DO en trámite y avisa cuáles ya deberían tener Declaración de Exportación.
Alerta sobre los DO que llevan tiempo sin avanzar, para que no se enfríen en silencio.
Cada cuánto se ejecuta la revisión y sobre qué universo, configurable sin tocar código.
En exportación los plazos son duros: hay una ventana para embarcar después de expedida la AE y otra para presentar la DEX. El módulo lleva el control de vencimientos sobre las AE vigentes, y una bandeja separada para las solicitudes que hace el cliente, con su preparación y su seguimiento.
Filtre por área o busque: mínima, reservado, zona franca, costeo.
Es el módulo con la arquitectura más moderna de la plataforma, y el único con una batería de pruebas automatizadas de este tamaño. Lo decimos porque en software aduanero eso no es común.
La generación actual del entorno, no una versión heredada que haya que migrar el año entrante.
Cada funcionalidad vive en su propia carpeta con su modelo, su consulta, su repositorio y su servicio. Se puede tocar una sin romper otra.
El acceso a datos está escrito para funcionar tanto sobre el motor de Microsoft como sobre el de código abierto.
El ingreso exige un segundo factor, no solo usuario y contraseña.
Y además 7 suites de pruebas de extremo a extremo que recorren la aplicación como lo haría una persona.
El módulo expone un servicio para que otros sistemas consuman sus datos, con su reporte de consumos.
Factura de exportación, SAE, AE, DEX, tránsito, costeo y seguimiento cuelgan del mismo DO. No hay que reconciliar entre módulos.
No contra una plantilla propia que haya que mantener a mano cuando la DIAN cambia algo.
Servicio propio y robot de navegador. De este paso depende que el contenedor embarque, así que no hay un solo camino.
Con atributos en dos niveles, compuestas y carga masiva. Es el punto donde más se devuelven las SAE.
92 archivos de pruebas unitarias, más 7 suites de extremo a extremo. En software aduanero eso no es común.
Media hora en video: recorremos un embarque completo sobre datos de demostración —factura de exportación, SAE, AE y DEX— y le mostramos el comprobante de la DIAN quedando guardado en el DO.